Geografía
- Una superficie tan grande como Europa
Tahiti y sus
islas cubren una superficie marítima tan grande como Europa de cuatro
millones de kilómetros cuadrados. No obstante, las
tierras emergidas sólo representan 4 000
km2 que comparten 118 islas, divididas en cinco archipiélagos: Las
Marquesas (al Norte), las islas de la Sociedad y las Tuamotu (en el centro),
las Australes (al Sur) y las Gambier (al Sudeste). De este Territorio Ultramar
de Francia, el gran público a menudo sólo conoce Tahiti,
la isla más extensa (más de 1000 km2) y la más poblada
(127.000 habitantes) y Bora Bora (islas sotavento - "leeward" - del archipiélago
de la Sociedad).
Ahora bien,
cada archipiélago ofrece un paisaje y un clima diferentes según
su situación (desde 5° a 10° de latitud sur para las Marquesas,
hasta el Trópico del Capricornio para los Gambier), o según
el hecho que alberga islas altas de origen volcánico (en la Sociedad,
Marquesas, Australes es decir, 35 islas en total) o atolones coralinos
(en las Tuamotu y Gambier: 83 atolones).
Este vasto
conjunto parece aún más pequeño ya que está
perdido en el centro del océano Pacífico. No existe un continente
a menos de 5 700 km - Australia - y la madre patria, Francia, está
situada casi a 17 000 km. Tahiti y sus islas se asemejan a polvos de estrellas
alejados de los grandes centros económicos y políticos pero,
ante todo, se caracterizan por su aislamiento.
Numerosas islas
sólo censan un centenar o unas decenas de habitantes, y una cuarentena
de ellas siguen deshabitadas. Este aislamiento geográfico se revela
como una ventaja por su gran exotismo y como otro aliciente turístico
que se desprende del medio ambiente natural preservado en estas islas.
Por otra parte,
el auge de nuevas tecnologías (internet, televisón por satélite…)
contribuye cada vez más a unir Tahiti y sus islas con el resto del
mundo. El nivel de las infraestructuras sanitarias, pedagógicas,
los transportes y la tasa de equipos (automóviles, informática,
electrodomésticos...) hacen de este territorio, aislado en apariencia,
uno de los más modernos del Pacífico Sur.
Luna de
Miel - El romanticismo de las Islas
Para muchas
parejas, la luna de miel con exotismo, el cambio de paisaje y el viaje
al fin del mundo, en un marco excepcional para darse el uno al otro, lejos
de lo cotidiano, es una prioridad. Desde la llegada al aeropuerto, el romanticismo
está en el aire. Del perfume embriagante de las tiare Tahiti puestas
sobre la oreja de los recién llegados, al encanto de la laguna,
pasando por el placer de un crucero en catamarán a la puesta del
sol o, aún más, una romántica cena acompañados
de una orquesta local.
Las caricias
del viento sobre el cabello, la sensualidad de los paisajes, el romanticismo
de los bungalows sobre el agua y la tranquilidad de las islas al fondo:
todos ellos elementos de la decoración ideal para albergar los primeros
días de la vida de los jóvenes esposos. Recobrar el fuego
de la pasión original o renovar sus votos es también posible:
celebrar los años de felicidad con fastuosidad, con la decoración
de una villa tradicional polinesia, es casi tan mágico como idílico.
Spa y Relajación
- El paraíso de los sentidos
Ante la laguna,
solo o en pareja, en el marco exótico y relajante de los más
bonitos hoteles, el spa o centros de relajación de Tahiti y sus
islas proponen una experiencia única de relajarse y de volver a
las raíces, cuerpo y espíritu, a la "carta", en decorados
mágicos. Baños que purifican o que vivifican, como baño
de río, baño de flores exóticas o con aromas de frutas,
con aceites escenciales, duchas de agua de lluvia, jacuzzis aromáticos…
Texturas, sabores y colores estallan y se unen para el placer combinado
de los sentidos…
Cuidados tradicionales
polinesios del cuerpo, la cara, el cabello, manicura, plásticos
corporales y cobertura a base de productos locales (pulpa de coco, café,
aguacate, pulpa de frutas…). Todos estos secretos de belleza proporcionan
a la piel lisa, purificada y relajada, frescura y voluptuosidad. Según
la fórmula elegida, un masaje relajante con aceites esenciales o
con piedras calientes completa la armonía y la serenidad creadas
por el ambiente y el marco privilegiado de estos lugares de reposo e intimidad.
Para realzar el romanticismo de un viaje de enamorados, los spas de Tahiti
y sus islas son remansos de paz ineludibles donde entregarse en pareja
a unos momentos de reposo inolvidables en el paraíso de los sentidos
Casarse
en Tahiti - La boda civil en la Polinesia Francesa
Según
el código civil nacional, se requiere un mes de residencia previa
en la Polinesia francesa. Hay que prever también 10 días
para la publicación de las amonestaciones.
Documentos
que hay que presentar en el ayuntamiento donde se celebrará la boda
:
* Para los ciudadanos franceses, partida de nacimiento (fechada con menos
de 3 meses de antelación) de los futuros contrayentes :
o certificados médicos prenupciales,
o certificado de residencia (fechado al menos con un mes de antelación),
o copia del acta notarial de contrato de matrimonio si existe,
o partidas de nacimiento de los hijos a legitimar, si fuese necesario.
* Para las otras nacionalidades, los ciudadanos deben aportar también
:
o un declaración jurada realizada ante las autoridades de su país,
o un certificado de celibato,
o un certificado de publicación de las amonestaciones en el lugar
de domicilio en el extranjero, (las partidas de nacimiento deben estar
traducidas al francés por un traductor jurado).
Ceremonias
de bodas tradicionales
Además
del matrimonio civil, las parejas pueden organizar una ceremonia de boda
tradicional,
eso sí, sin validez legal, para completar una boda civil o renovar
sus votos.
La mayoría
de los grandes hoteles, así como el Tiki Village de Moorea ofrecen
este
tipo de servicios.
En los hoteles,
los visitantes en luna de miel son recibidos con regalos de bienvenida.
Numerosos
servicios de «Luna de miel» están igualmente disponibles,
bajo
petición
(cena romántica, arreglos florales, excursiones privadas...). |