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. POLINESIA FRANCESA  - Datos que debemos conocer



POLINESIA FRANCESA  - Datos que debemos conocer

Historia
Pueblos nómadas polinesios procedentes de Samoa llegaron en grandes catamaranes al archipiélago de las Sociedad alrededor del año 800 a.C. Dos siglos después fue desde Tahití y Raiatea de donde partieron los grupos que colonizaron las islas Cook y Nueva Zelanda. La sociedad polinesia estaba fuertemente jerarquizada. Los jefes ostentaban un poder absoluto de carácter hereditario sobre esclavos y plebeyos. La práctica de la religión estaba focalizada en unos templos sagrados llamados maraes donde los sacerdotes ofrecían sacrificios a los dioses polinesios. Las pequeñas guerras y luchas eran comunes pero el canibalismo, muy frecuente en otras islas del Pacífico estaba mucho menos extendido.

Las expediciones españolas del siglo XVI lideradas por Magallanes, Mendaña y Quirós visitaron las Marquesas y Tuamotu al este de Tahití, pero ésta no fue descubierta oficialmente hasta el año 1767 por Samuel Wallis. Le siguió Louis-Antoine de Bouganville un año después, y los dos capitanes reclamaron esta isla de ensueño para sus respectivos reyes en Inglaterra y Francia. El capitán Cook a su vez, estuvo cuatro veces entre 1769 y 1777 con dos estancias en Bora Bora. Pero la visita más recordada es la de Fletcher Christian y el capitán Blight a bordo de la HMS Bounty en 1788. El famoso motín tuvo lugar en aguas tonganas unas semanas después de que dejaran Tahití, pero tres películas de Hollywood han asociado firmemente la epopeya de la Bounty con esta isla en la mente del público.

Los misioneros protestantes que empezaron a llegar en 1792 tuvieron mucha más influencia que estos primeros exploradores, aunque su éxito no fue inmediato. Tuvieron que esperar hasta que en 1812 el rey Pomare II se diera cuenta de que necesitaba su ayuda para conquistar toda la isla y se convirtiera –él y de paso todo su pueblo- al cristianismo. Los misioneros impusieron su estricta moralidad puritana a los tahitianos obligándoles a vestir al modo occidental y prohibiendo las danzas y ritos que consideraban paganos. En el proceso se perdió gran parte de lo que significaba la vieja polinesia.

Los misioneros protestantes ingleses trabajaban con los jefes tahitianos y cuando los misioneros católicos franceses llegaron en 1836 la reina Pomare IV los expulsó de su reino. Este hecho hizo que el gobierno francés mandara en 1838 una fragata exigiendo disculpas y una compensación. La reina Pomare aceptó las demandas francesas, pero en secreto pidió protección a los británicos. Gran Bretaña no quería ir a la guerra contra Francia por un remoto archipiélago y en 1842 Francia declaró a Tahití y Moorea protectorado francés. En 1880, con una compañía francesa construyendo el Canal de Panamá las islas cambiaron su estatus legal y se convirtieron en una colonia. 

Ningún hecho de importancia ocurrió en la polinesia francesa hasta la década de los sesenta del siglo pasado. Después de la independencia de Argelia en 1962, Charles de Gaulle decidió que los ensayos del programa nuclear francés que antes tenían lugar en el Sahara se trasladaran a las Tuamotu, en las antípodas de Francia. En 1961 se había construido un aeropuerto en Tahití y las islas pronto estuvieron llenas de legionarios, técnicos nucleares y barcos de la marina francesa. Este repentino flujo de gente y dinero cambió la Polinesia Francesa para siempre. En 1996 las instalaciones de pruebas de los frágiles atolones de coral se cerraron. Las consecuencias ecológicas de estas pruebas subterráneas se desconocen todavía.

Introducción a Tahití y Bora Bora
El archipiélago de las Sociedad, de Tahití a Bora Bora, ha sido descrito en crónicas, novelas, películas y canciones como el auténtico paraíso. Tahití, una exótica isla volcánica de 2241 metros de altitud excitó la imaginación de la Europa del XVIII cuando los exploradores Wallis, Bouganville y Cook llevaron noticias de un pueblo no contaminado por la enfermedad o la civilización. El excelente clima, la desinhibida sexualidad de sus mujeres y la abundancia de comida convirtieron a Tahití en el verdadero epítome de la isla del Amor.

La leyenda continúa, cuidadosamente mantenida por la actual industria del turismo. Papeete, la ciudad de entrada a Tahití, es una glamurosa ciudad de provincias francesa con reminiscencias de Córcega o la Costa Azul. Hay muchas tiendas, excelentes restaurantes y la posibilidad de recorrer toda la isla en una excursión de un día. La vecina isla de Moorea nos atrae con sus playas de arena blanca, sus exuberantes paisajes y sus hoteles de lujo. Al noroeste, justo donde termina el horizonte, está la fabulosa Bora Bora, la isla más bella del Pacífico Sur. Aquí encontraréis vertiginosos picos que parecen tocar el cielo rodeando una laguna verdeazulada y mezclados con algunas playas de esas que aparecen en los folletos turísticos.

Tahití, Moorea y Bora Bora están bien conectadas tanto por mar como por aire. Hay vuelos entre las islas prácticamente cada hora. Por toda la costa encontraréis resorts de diseño que pertenecen a las cadenas Sheraton, Intercontinental, Meridien o Sofitel. La cocina es soberbia, una imbatible mezcla de tubérculos polinesios y marisco fresco preparados al estilo francés. Numerosas tiendas por toda la isla exhiben las brillantes perlas negras de la Polinesia cultivadas en granjas de las Tuamotu. Bucear en los magníficos arrecifes que bordean las islas se ofrece casi en todas partes.

No obstante el paraíso tiene su precio. Los hoteles internacionales y los restaurantes de moda no son baratos. Pero para el viajero que no tenga un presupuesto muy holgado también hay aspectos positivos. Puedes dormir en pequeñas pensiones para reducir gastos, no hay que dar propinas ni los impuestos son elevados. En todos los supermercados puedes encontrar buenos vinos franceses y viandas para montar un estupendo picnic y el irresistible entorno y las atracciones culturales son gratis. 
Para los que viajan por el Pacífico Sur el deseo de amotinarse y buscar su paraíso en Tahití y Bora Bora es irresistible.

Principales fiestas y eventos
La fiesta más importante del año es el Heiva I Tahití que se celebra durante las dos primeras semanas de julio. Celebrada con entusiasmo tanto en Tahití como en Bora Bora, el Heiva consiste en competiciones deportivas y de danza y canto tradicionales en las que participan asociaciones culturales de toda la Polinesia Francesa. Las danzas tradicionales que tienen lugar en el área de Tahua To´ata en el paseo marítimo de Papeete son fabulosas. También hay regatas mar adentro en las que los tahitianos compiten con sus canoas tradicionales. El Heiva culmina con un desfile militar por Papeete el día de la Bastilla, el 14 de julio. Exposiciones especiales de artesanía, ferias gastronómicas y atracciones especiales hacen de esta la mejor época del año para viajar a la zona, pero reserva una habitación en un hotel con suficiente antelación. Navidad y Año Nuevo también son maravillosas ya que entonces adornan docenas de árboles a lo largo del paseo marítimo de Papeete con miles de pequeñas luces de colores.

El Maratón de Moorea Blue se celebra en Febrero y la carrera da la vuelta a toda la isla. La regata de canoas más famosa es la Hawaiki Nui Va'a que se corre a principios de noviembre. La carrera que dura tres días lleva a los equipos que reman en sus canoas tradicionales polinesias por las islas de Huahina, Raiatea y Bora Bora.

Clima
La mejor época para visitar Tahití y Bora Bora va de mayo a octubre. El tiempo en esos meses es fresco y hay menos humedad. La temporada de huracanes va de noviembre a abril aunque raramente llegan tan al este (los huracanes son mucho más comunes en el oeste del Pacífico, de Samoa a las Salomon). En cualquier fecha del año te puedes encontrar con fuertes lluvias seguidas de un sol radiante.

Datos prácticos

Seguridad
Los crímenes violentos e incluso robos menores son poco comunes aquí. El único lugar donde puede haber atracos es en los callejones traseros del puerto de Papeete por la noche. Como de costumbre no se deben dejar objetos valiosos en la playa sin vigilar.

La llegada de vídeos pornográficos ha llevado a muchos tahitianos a la errónea conclusión de que las mujeres europeas son sexualmente promiscuas y se han cometido violaciones. Las mujeres que viajen solas deben evitar dormir en bungalows solitarios, tomar el sol en playas desiertas e incluso unirse a excursiones en canoa con guías locales a no ser que haya otras parejas occidentales presentes.

Moneda
El CFP (Cour de France Pacifique) o Franco francés del Pacífico es la moneda de los tres territorios franceses del Pacífico (Polinesia Francesa, Nueva Caledonia y Wallis y Futuna). El valor de cambio del CFP está fijado en 119 CFP por Euro. Exactamente el mismo cambio se aplica al comprar o vender euros, pero cobran una comisión de 500 CFP en cada transacción.

Hay cajeros automáticos en la mayoría de los bancos aunque alguna de las máquinas funciona algo menos que perfectamente. Si no tienes éxito en tu lucha con la tecnología lo mejor es pedir ayuda en el banco.

Salud 
Tahití y Bora Bora son lugares sin problemas de salubridad. Se puede beber agua de grifo y hay pocas enfermedades infecciosas graves que sean endémicas. Ha habido brotes epidémicos de dengue, una enfermedad transmitida por la picadura de los mosquitos. La única forma de prevenirla es evitando que te piquen pero en realidad los afectados han sido siempre gente local y nunca turistas. Las quemaduras por el sol y los cortes con el coral son peligros mucho más serios.

Hay hospitales, clínicas dentales y farmacias en todas las islas principales. El hospital Mamao de Papeete tiene una cámara hiperbárica para tratar accidentes de buceo. Los hospitales públicos suelen estar muy llenos y en el caso de que la enfermedad no sea muy grave es más rápido y menos caro acudir a un médico privado, de los que hay bastantes.

Cómo llegar
Los ciudadanos de la Unión Europea no necesitan visado para estancias inferiores a tres meses. El pasaporte en regla y un billete de avión para salir de la polinesia Francesa son obligatorios.

Varias líneas aéreas francesas tienen vuelos de Paris a Tahití vía Los Ángeles entre ellas Air France, Air Tahiti Nui Corsair. Los viajeros europeos que vuelen con Air New Zealand o Quantas deben cambiar de avión en Los Ángeles. Otras compañías que vuelan a Tahití son Aircalin desde Nueva Caledonia, Air New Zealand desde Auckland, Fiji y Rarotonga, Hawaiian Airlines desde Honolulu, Lan Chile desde Santiago e Isla de Pascua y Quantas desde Australia. No hay que pagar ningún tipo de tasa de salida en la Polinesia Francesa. 

En abril o mayo bastantes yates privados llegan desde California o Hawaii a Tahití para evitar la temporada de huracanes. Muchos se quedan a la fiesta del Heiva I Tahití a principios de julio para continuar luego al oeste hacia Tonga o Fiji. A principios de octubre se dirigen al sur, a Nueva Zelanda.

Hay cargueros que admiten pasaje y cruceros que hacen la ruta entre California y Nueva Zelanda que a veces paran en Papeete. Puedes reservar plaza en ellos a través de Travltips

Cómo moverse
Air Tahiti vuela de Papeete a Bora Bora ocho veces al día (12900 CFP cada trayecto). También hay vuelos diarios entre Moorea y Bora Bora pero son algo más caros (16700 CFP por trayecto). Air Moorea, una subsidiaria de Air Tahiti, vuela entre Papeete y Moorea cada hora (2700 CFP por trayecto). El aeropuerto de Bora Bora está situado en un arrecife exterior o motu pero el barco que te lleva del aeropuerto a la ciudad de Vaitape está incluido en el precio del billete de avión.

Entre Papeete y Moorea operan ferrys rápidos de tipo catamarán que salen cada dos horas. Tardan 30 minutos y cuesta unos 1000 CFP cada trayecto. También hay ferrys más grandes en los que puedes llevar un coche (si es que has alquilado uno) pero tardan el doble y cuestan lo mismo. En Moorea hay autobuses públicos que se acercan cada vez que llega un ferry a recoger a los viajeros. Cobran una tarifa fija de 200 CFP para ir a cualquier lugar de la isla.

El transporte público en Tahití y Bora Bora consiste en le truck, grandes camiones con filas corridas de asientos en la parte de atrás. En Tahití circulan de Papeete al aeropuerto cada pocos minutos hasta bastante entrada la noche. El trayecto cuesta 120 CFP hasta que anochece y a partir de entonces 200 CFP. Le truck también hace recorridos semicirculares desde Papeete hasta la mitad de la isla, un par de veces al día en ambas direcciones.

Qué ver en Tahití
La principal atracción de Papeete es el paseo marítimo. El boulevard Pomare se extiende desde el Centro Cultural al muelle de los ferrys a Moorea. Detrás de la oficina de turismo hay un colorido mercado. En el primer piso se venden frutas y verduras y en el segundo objetos de artesanía. Otra atracción importante es el Museo de Perlas de Tahití cercano al centro Vaima y en el que se exhiben las brillantes perlas negras de la Polinesia.

En una excursión de medio día se pueden visitar la tumba de Pomare V el último rey de Tahití, Arue y Punta Venus, en Mahina, el lugar desde el que el Capitán James Cook observó el paso de Venus en 1769. Asimismo el Capitán Blight en su expedición de recolección de frutos del árbol del pan y el primero de los miembros de la Sociedad Misionera Londinense también desembarcaron en este área.

La carretera de 117 km que rodea Tahití tiene también muchos puntos en los que merece parar. Veintidós kilómetros al este de Papeete está el Arahoho Blowhole, una formación de lava en la que la rompen las olas y la espuma sale disparada hacia el cielo. Cerca están las tres cascadas Tefa'aurumai en una zona muy agradable para pasear. La pequeña ciudad de Taravao es el punto medio de la isla y un buen lugar para parar a comer algo. El famoso Museo Gauguin de Tahití está a 12 km al sur de Taravao. Aunque no hay ninguna pintura de Gauguin expuesta, algunas de sus tallas en madera si están allí y hay dos antiguos tikis polinesios en el jardín. Hay un jardín botánico adjunto al museo. Diez kilómetros al oeste está el único campo de golf de la Polinesia Francesa. 

La parte oeste de la isla se puede visitar mientras volvemos a Papeete o dejarlo para otro día si ya estamos cansados. La gran atracción de esta parte es el Marae Arahurahu en Paea, 22 km antes de llegar a Papeete. Este antiguo templo ha sido completamente restaurado y durante el Heiva en julio se vuelven a celebrar en él los antiguos ritos polinesios. En cualquier otra época del año el templo es totalmente accesible todo el día. El Museo de Tahití y las isla en Punaauia, a 15 km de Papeete tiene una excelente colección histórica y cultural. Hay una preciosa vista de Moorea desde los jardines del museo. Cierra los lunes.

En Bora Bora
La fama de Bora Bora viene de su laguna esmeralda y los erguidos picos que surgen, rectísimos, de la vegetación de la isla. Las mejores playas están en Matira Point, el extremo sur de la isla principal, y en las islas coralinas o motus que rodean la barrera de coral de Bora Bora. Las excursiones por la laguna en canoa tradicional polinesia son extremadamente populares y tienen como atracciones estrella el alimentar tiburones o nadar con mantas raya.

Bora Bora sólo tiene 32 km de circunferencia y todas las distancias se cubren perfectamente en bicicleta. Al pasear por la isla verás algunos templos o maraes pero lo que más llamará tu atención serán las vistas de las montañas y la laguna. Cambian tan constantemente que nunca te cansarás de admirarlas. La ciudad principal, Vaitape, en la costa oeste tiene unos cuantos cafés y tiendas que merecen una visita. También merece la pena echarle un vistazo a los centros turísticos de lujo muchos de los cuales están cerca de Matira. 

En Moorea
La mayoría de los hoteles y atracciones turísticas están en la parte norte de la isla. Los restaurantes y las tiendas se amontonan en Cook´s Bay y en Tiahura. Los 59 km de la carretera que rodea la isla se pueden recorrer en autobús, coche de alquiler y los más deportistas en bicicleta. Una de las pocas colinas está a un kilómetro al norte del muelle del que salen los ferrys a Vaiare donde la carretera rodea al hotel Sofitel Ia Ora Resort. 

En el interior desde la bahía de Opunohu, el valle de Opunohu asciende hasta el centro de la isla. Pasado el colegio de agricultura, a cinco kilómetros de la costa norte, está una de las zonas más ricas arqueológicamente de toda la Polinesia con media docena de templos o maraes perfectamente restaurados. Distribuidos en lo alto de una colina rodeados de enormes castaños tahitianos, los templos hacen converger el mana o antiguo poder espiritual. La carretera termina en Belvedere a un kilómetro del yacimiento arqueológico. Desde aquí tienes una vista perfecta de toda la costa norte y las montañas del interior de Moorea.

Itinerario de ejemplo:
día1: llegada a Papeete; día de descanso en Tahití
día2: visita al mercado de Papeete y alrededores de la ciudad
día3: recorrido por carretera alrededor de la isla, visitando el museo Gauguin
día4: visita al Museo de Tahití y las islas
día5: vuelo a Bora Bora; descanso en el hotel
día6: excursión en canoa a la laguna de Bora Bora
día7: recorrido en bicicleta por Bora Bora
día8: descanso en la playa o buceo
día9: descanso en la playa o buceo
día10: vuelo a Moorea, descanso en el hotel
día11: excursión en canoa a la laguna de Moorea
día12: recorrido por Moorea, visitando el valle de Opunohu
día13: descanso en la playa o buceo 
día14: compras y comida en Cook's Bay o Tiahura
día15: vuelta a Tahití y vuelo de vuelta a casa

Después de que anochezca, docenas de camiones con comida, llamados roulottes se congregan en la plaza de Vaiete cerca de la oficina de turismo de Papeete. Allí sirven comidas baratas y excelentes hasta bien pasada la medianoche. Aunque no sirven bebidas alcohólicas, este mercado nocturno tiene mucho ambiente y siempre está lleno de tahitianos.

Cruzar el centro de Tahití en un todo terreno es una experiencia emocionante. Desde la costa norte, la pista sigue el río Papenoo en dirección sur durante 18 km hasta el Relais de la Maroto, un pequeño hotel donde se para a comer. Por encima del hotel un túnel de 110 metros atraviesa las montañas hasta la vertiente sur de la isla. Por 8000 CFP por persona este trayecto es una gran oportunidad para ver el salvaje interior de la isla, la exuberante vegetación y especies raras de pájaros.

En Bora Bora se puede salir a la laguna en canoas con motor a unos sitios concretos en los que se da de comer a rayas y tiburones. Para los que quieran unirse a ellos, simplemente con unas gafas y un tubo se puede nadar entre gráciles rayas e inofensivos tiburones de puntas negras. Emociones intensas por sólo siete u ocho mil CFP por persona. 

Muchos de los grandes hoteles programan espectáculos de danza tradicional polinesia un par de noches a la semana, la mayoría de las veces combinados con un bufé a base de comida polinesia o marisco. Los precios varían entre 4500 y 7000 CFP por persona e incluyen la cena y el espectáculo. Los hoteles que organizan estas noches isleñas con más frecuencia en Tahití son el Sofitel Maeva Beach, el Beachcomber Inter-Continental y el Sheraton. En Bora Bora acudid al Hotel Bora Bora, el Sofitel Marara y el Le Maitai Polynesia. Y por último en Moorea, el Sofitel La Ora, el Beachcomber Inter-Continental y el Sheraton 

Moorea Lagoon
En Bora Bora se puede salir a la laguna en canoas con motor a unos sitios concretos en los que se da de comer a rayas y tiburones

Tahití
Hay diversos hostales que ofrecen alojamiento en dormitorios compartidos para mochileros como el Hostal Teamo, en el Quartier Mission unas manzanas al este del mercado y el Hotel Victoria en la calle del Comandant Destremeau cerca de la avenida Bruat. Una cama en una habitación compartida en estos hostales sale por unos 2000 CFP y tienen cocina a disposición de los huéspedes. Los dos tienen además habitaciones dobles por entre 5000 y 7000 CFP.

El más agradable de los hoteles de precio medio es el Hotel Tiare Tahití, cercano a la oficina de correos del Boulevard Pomare. Las habitaciones de la parte oeste son las más tranquilas. La habitación doble sale por unos 13000 CFP más el 9% de impuestos.

El Sheraton Hotel Tahití situado entre el aeropuerto y Papeete es el más moderno de los hoteles de lujo de Tahití. Las vistas de Moorea desde la piscina son espectaculares y está a tan solo 30 minutos del centro de Papeete a pie. Tiene 200 habitaciones, todas con terraza, y el precio de la doble empieza en unos 31000 CFP más impuestos.

Bora Bora
Hay dos pensiones baratas en la playa de Matira Point: Chez Nono y Chez Robert et Tina. En las dos una habitación doble con derecho a utilizar la cocina sale por unos 6000 o 7000 CFP. Además organizan excursiones a la laguna.

Los precios suben mucho cuando pasamos a la categoría intermedia. El Hotel Matira en la parte sur de Bora Bora tiene 16 bungalows que miran al mar por unos precios que van de los 22000 a los 36000 CFP más impuestos. El restaurante chino del hotel es aceptable. 

Los mejores y más grandes resorts de Bora Bora tienen un precio acorde a su categoría, un habitación doble que de al jardín sale por unos 66000 CFP que suben a los 100000 CFP que cuesta un bungalow sobre el mar. Dentro de esta categoría está el Hotel Bora Bora, el primer complejo hotelero de verdadero lujo de la isla inaugurado en 1961. Debido a que se les alimenta regularmente el agua de la excelente playa del hotel está repleta de pequeños peces. 

Moorea
La mayor parte de los mochileros jóvenes que pasan por la isla se quedan en alguna de las dos zonas de acampada que hay cerca del Club Med de Moorea. Allí una parcela en la que montar la tiendas cuesta 1000 CFP por persona, las camas de los dormitorios 1200 CFP y una habitación doble básica 2500 CFP. Tienen una cocina para los huéspedes y la playa es muy buena.

Un buen hotel de precio medio es el Hotel Ibiscus, tiene 29 bungalows adosados con cocina. En cada uno de ellos pueden dormir hasta tres personas, costando 12000 CFP los que están en el jardín y 14000 los de la playa.

El mejor hotel de Moorea es el nuevo Sheraton Moorea Lagoon Resort entre Cook's Bay y Opunohu Bay. Tienen 49 bungalows que cuestan desde 34000 CFP más impuestos. La playa es más pequeña que las que hay en las partes este y oeste de isla pero el servicio y la calidad de las instalaciones son excelentes.

Dónde comer
La nueva cocina tahitiana es una combinación de las cocinas asiática y francesa, utilizando verduras, pescados y mariscos autóctonos. El mahimahi y el atún son dos elementos muy presentes en esta cocina, mientras que la carne más común es la de cerdo. Los tubérculos tahitianos como el taro, la fruta del árbol del pan y la cassava (tapioca de yuca) se utilizan también en numerosos platos. Entre los platos más típicos está la fafa, hojas de taro cocinadas, muy parecidas a las espinacas y el poisson cru, trozos de atún crudo marinados en crema de coco.

En Papeete hay numerosos restaurantes franceses, italianos y chinos. La Pizzería Lou Pescadou en la calle Anne-Marie Javouhey detrás del centro Vaima tiene unos platos de pasta y pizzas excelentes a un precio muy razonable; cierra los lunes. Cerca de allí, en el Passage Cardella está el restaurante L´O a la bouche (cerrado el sábado por la tarde y los domingos); es un buen restaurante francés con una agradable decoración new age y precios medios. El restaurante Le Dragon d´Or es uno de los mejores restaurantes chinos. Está situado cerca del hotel Le Mandarin en la calle Colette y cierra los lunes.

El restaurante más famoso de Bora Bora es el Bloody Mary´s en la bahía de Pofai a un kilómetro del hotel Bora Bora. En un panel de la puerta hay una lista con los nombre de todas las estrellas y famosos que han ido a cenar allí. Cierra los lunes. 

Moorea tiene una amplia selección de restaurantes de precio medio, aunque todos están un poco lejos del Sheraton o el Sofitel. El restaurante Le Pecheur en Maharepa cerca de la entrada este a Cook´s Bay tiene platos de pescado y marisco por unos 2200 CFP, cierra los lunes. En la entrada de Cook´s Bay, el restaurante Alfredo´s es muy recomendable para los amantes de la pizza y la pasta. En la costa oeste de Moorea, en Tiahura, cerca del Club Med prueba el restaurante L´Aventure. Cierra los lunes.

En Bora Bora se puede salir a la laguna en canoas con motor a unos sitios concretos en los que se da de comer a rayas y tiburones. El excelente clima, la desinhibida sexualidad de sus mujeres y la abundancia de comida convirtieron a Tahití en el verdadero epítome de la isla del Amor.

Atracción importante es el Museo de Perlas de Tahití cercano al centro Vaima y en el que se exhiben las brillantes perlas negras de la Polinesia.

Entre los platos más típicos está la fafa, hojas de taro cocinadas, muy parecidas a las espinacas y el poisson cru, trozos de atún crudo marinados en crema de coco.


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