POLINESIA
FRANCESA - Datos que debemos conocer
Historia
Pueblos nómadas
polinesios procedentes de Samoa llegaron en grandes catamaranes al archipiélago
de las Sociedad alrededor del año 800 a.C. Dos siglos después
fue desde Tahití y Raiatea de donde partieron los grupos que colonizaron
las islas Cook y Nueva Zelanda. La sociedad polinesia estaba fuertemente
jerarquizada. Los jefes ostentaban un poder absoluto de carácter
hereditario sobre esclavos y plebeyos. La práctica de la religión
estaba focalizada en unos templos sagrados llamados maraes donde los sacerdotes
ofrecían sacrificios a los dioses polinesios. Las pequeñas
guerras y luchas eran comunes pero el canibalismo, muy frecuente en otras
islas del Pacífico estaba mucho menos extendido.
Las expediciones
españolas del siglo XVI lideradas por Magallanes, Mendaña
y Quirós visitaron las Marquesas y Tuamotu al este de Tahití,
pero ésta no fue descubierta oficialmente hasta el año 1767
por Samuel Wallis. Le siguió Louis-Antoine de Bouganville un año
después, y los dos capitanes reclamaron esta isla de ensueño
para sus respectivos reyes en Inglaterra y Francia. El capitán Cook
a su vez, estuvo cuatro veces entre 1769 y 1777 con dos estancias en Bora
Bora. Pero la visita más recordada es la de Fletcher Christian y
el capitán Blight a bordo de la HMS Bounty en 1788. El famoso motín
tuvo lugar en aguas tonganas unas semanas después de que dejaran
Tahití, pero tres películas de Hollywood han asociado firmemente
la epopeya de la Bounty con esta isla en la mente del público.
Los misioneros
protestantes que empezaron a llegar en 1792 tuvieron mucha más influencia
que estos primeros exploradores, aunque su éxito no fue inmediato.
Tuvieron que esperar hasta que en 1812 el rey Pomare II se diera cuenta
de que necesitaba su ayuda para conquistar toda la isla y se convirtiera
–él y de paso todo su pueblo- al cristianismo. Los misioneros impusieron
su estricta moralidad puritana a los tahitianos obligándoles a vestir
al modo occidental y prohibiendo las danzas y ritos que consideraban paganos.
En el proceso se perdió gran parte de lo que significaba la vieja
polinesia.
Los misioneros
protestantes ingleses trabajaban con los jefes tahitianos y cuando los
misioneros católicos franceses llegaron en 1836 la reina Pomare
IV los expulsó de su reino. Este hecho hizo que el gobierno francés
mandara en 1838 una fragata exigiendo disculpas y una compensación.
La reina Pomare aceptó las demandas francesas, pero en secreto pidió
protección a los británicos. Gran Bretaña no quería
ir a la guerra contra Francia por un remoto archipiélago y en 1842
Francia declaró a Tahití y Moorea protectorado francés.
En 1880, con una compañía francesa construyendo el Canal
de Panamá las islas cambiaron su estatus legal y se convirtieron
en una colonia.
Ningún
hecho de importancia ocurrió en la polinesia francesa hasta la década
de los sesenta del siglo pasado. Después de la independencia de
Argelia en 1962, Charles de Gaulle decidió que los ensayos del programa
nuclear francés que antes tenían lugar en el Sahara se trasladaran
a las Tuamotu, en las antípodas de Francia. En 1961 se había
construido un aeropuerto en Tahití y las islas pronto estuvieron
llenas de legionarios, técnicos nucleares y barcos de la marina
francesa. Este repentino flujo de gente y dinero cambió la Polinesia
Francesa para siempre. En 1996 las instalaciones de pruebas de los frágiles
atolones de coral se cerraron. Las consecuencias ecológicas de estas
pruebas subterráneas se desconocen todavía.
Introducción
a Tahití y Bora Bora
El archipiélago
de las Sociedad, de Tahití a Bora Bora, ha sido descrito en crónicas,
novelas, películas y canciones como el auténtico paraíso.
Tahití, una exótica isla volcánica de 2241 metros
de altitud excitó la imaginación de la Europa del XVIII cuando
los exploradores Wallis, Bouganville y Cook llevaron noticias de un pueblo
no contaminado por la enfermedad o la civilización. El excelente
clima, la desinhibida sexualidad de sus mujeres y la abundancia de comida
convirtieron a Tahití en el verdadero epítome de la isla
del Amor.
La leyenda
continúa, cuidadosamente mantenida por la actual industria del turismo.
Papeete, la ciudad de entrada a Tahití, es una glamurosa ciudad
de provincias francesa con reminiscencias de Córcega o la Costa
Azul. Hay muchas tiendas, excelentes restaurantes y la posibilidad de recorrer
toda la isla en una excursión de un día. La vecina isla de
Moorea nos atrae con sus playas de arena blanca, sus exuberantes paisajes
y sus hoteles de lujo. Al noroeste, justo donde termina el horizonte, está
la fabulosa Bora Bora, la isla más bella del Pacífico Sur.
Aquí encontraréis vertiginosos picos que parecen tocar el
cielo rodeando una laguna verdeazulada y mezclados con algunas playas de
esas que aparecen en los folletos turísticos.
Tahití,
Moorea y Bora Bora están bien conectadas tanto por mar como por
aire. Hay vuelos entre las islas prácticamente cada hora. Por toda
la costa encontraréis resorts de diseño que pertenecen a
las cadenas Sheraton, Intercontinental, Meridien o Sofitel. La cocina es
soberbia, una imbatible mezcla de tubérculos polinesios y marisco
fresco preparados al estilo francés. Numerosas tiendas por toda
la isla exhiben las brillantes perlas negras de la Polinesia cultivadas
en granjas de las Tuamotu. Bucear en los magníficos arrecifes que
bordean las islas se ofrece casi en todas partes.
No obstante
el paraíso tiene su precio. Los hoteles internacionales y los restaurantes
de moda no son baratos. Pero para el viajero que no tenga un presupuesto
muy holgado también hay aspectos positivos. Puedes dormir en pequeñas
pensiones para reducir gastos, no hay que dar propinas ni los impuestos
son elevados. En todos los supermercados puedes encontrar buenos vinos
franceses y viandas para montar un estupendo picnic y el irresistible entorno
y las atracciones culturales son gratis.
Para los que
viajan por el Pacífico Sur el deseo de amotinarse y buscar su paraíso
en Tahití y Bora Bora es irresistible.
Principales
fiestas y eventos
La fiesta
más importante del año es el Heiva I Tahití que se
celebra durante las dos primeras semanas de julio. Celebrada con entusiasmo
tanto en Tahití como en Bora Bora, el Heiva consiste en competiciones
deportivas y de danza y canto tradicionales en las que participan asociaciones
culturales de toda la Polinesia Francesa. Las danzas tradicionales que
tienen lugar en el área de Tahua To´ata en el paseo marítimo
de Papeete son fabulosas. También hay regatas mar adentro en las
que los tahitianos compiten con sus canoas tradicionales. El Heiva culmina
con un desfile militar por Papeete el día de la Bastilla, el 14
de julio. Exposiciones especiales de artesanía, ferias gastronómicas
y atracciones especiales hacen de esta la mejor época del año
para viajar a la zona, pero reserva una habitación en un hotel con
suficiente antelación. Navidad y Año Nuevo también
son maravillosas ya que entonces adornan docenas de árboles a lo
largo del paseo marítimo de Papeete con miles de pequeñas
luces de colores.
El Maratón
de Moorea Blue se celebra en Febrero y la carrera da la vuelta a toda la
isla. La regata de canoas más famosa es la Hawaiki Nui Va'a que
se corre a principios de noviembre. La carrera que dura tres días
lleva a los equipos que reman en sus canoas tradicionales polinesias por
las islas de Huahina, Raiatea y Bora Bora.
Clima
La mejor época
para visitar Tahití y Bora Bora va de mayo a octubre. El tiempo
en esos meses es fresco y hay menos humedad. La temporada de huracanes
va de noviembre a abril aunque raramente llegan tan al este (los huracanes
son mucho más comunes en el oeste del Pacífico, de Samoa
a las Salomon). En cualquier fecha del año te puedes encontrar con
fuertes lluvias seguidas de un sol radiante.
Datos prácticos
Seguridad
Los crímenes
violentos e incluso robos menores son poco comunes aquí. El único
lugar donde puede haber atracos es en los callejones traseros del puerto
de Papeete por la noche. Como de costumbre no se deben dejar objetos valiosos
en la playa sin vigilar.
La llegada
de vídeos pornográficos ha llevado a muchos tahitianos a
la errónea conclusión de que las mujeres europeas son sexualmente
promiscuas y se han cometido violaciones. Las mujeres que viajen solas
deben evitar dormir en bungalows solitarios, tomar el sol en playas desiertas
e incluso unirse a excursiones en canoa con guías locales a no ser
que haya otras parejas occidentales presentes.
Moneda
El CFP (Cour
de France Pacifique) o Franco francés del Pacífico es la
moneda de los tres territorios franceses del Pacífico (Polinesia
Francesa, Nueva Caledonia y Wallis y Futuna). El valor de cambio del CFP
está fijado en 119 CFP por Euro. Exactamente el mismo cambio se
aplica al comprar o vender euros, pero cobran una comisión de 500
CFP en cada transacción.
Hay cajeros
automáticos en la mayoría de los bancos aunque alguna de
las máquinas funciona algo menos que perfectamente. Si no tienes
éxito en tu lucha con la tecnología lo mejor es pedir ayuda
en el banco.
Salud
Tahití
y Bora Bora son lugares sin problemas de salubridad. Se puede beber agua
de grifo y hay pocas enfermedades infecciosas graves que sean endémicas.
Ha habido brotes epidémicos de dengue, una enfermedad transmitida
por la picadura de los mosquitos. La única forma de prevenirla es
evitando que te piquen pero en realidad los afectados han sido siempre
gente local y nunca turistas. Las quemaduras por el sol y los cortes con
el coral son peligros mucho más serios.
Hay hospitales,
clínicas dentales y farmacias en todas las islas principales. El
hospital Mamao de Papeete tiene una cámara hiperbárica para
tratar accidentes de buceo. Los hospitales públicos suelen estar
muy llenos y en el caso de que la enfermedad no sea muy grave es más
rápido y menos caro acudir a un médico privado, de los que
hay bastantes.
Cómo
llegar
Los ciudadanos
de la Unión Europea no necesitan visado para estancias inferiores
a tres meses. El pasaporte en regla y un billete de avión para salir
de la polinesia Francesa son obligatorios.
Varias líneas
aéreas francesas tienen vuelos de Paris a Tahití vía
Los Ángeles entre ellas Air France, Air Tahiti Nui Corsair. Los
viajeros europeos que vuelen con Air New Zealand o Quantas deben cambiar
de avión en Los Ángeles. Otras compañías que
vuelan a Tahití son Aircalin desde Nueva Caledonia, Air New Zealand
desde Auckland, Fiji y Rarotonga, Hawaiian Airlines desde Honolulu, Lan
Chile desde Santiago e Isla de Pascua y Quantas desde Australia. No hay
que pagar ningún tipo de tasa de salida en la Polinesia Francesa.
En abril o
mayo bastantes yates privados llegan desde California o Hawaii a Tahití
para evitar la temporada de huracanes. Muchos se quedan a la fiesta del
Heiva I Tahití a principios de julio para continuar luego al oeste
hacia Tonga o Fiji. A principios de octubre se dirigen al sur, a Nueva
Zelanda.
Hay cargueros
que admiten pasaje y cruceros que hacen la ruta entre California y Nueva
Zelanda que a veces paran en Papeete. Puedes reservar plaza en ellos a
través de Travltips
Cómo
moverse
Air Tahiti
vuela de Papeete a Bora Bora ocho veces al día (12900 CFP cada trayecto).
También hay vuelos diarios entre Moorea y Bora Bora pero son algo
más caros (16700 CFP por trayecto). Air Moorea, una subsidiaria
de Air Tahiti, vuela entre Papeete y Moorea cada hora (2700 CFP por trayecto).
El aeropuerto de Bora Bora está situado en un arrecife exterior
o motu pero el barco que te lleva del aeropuerto a la ciudad de Vaitape
está incluido en el precio del billete de avión.
Entre Papeete
y Moorea operan ferrys rápidos de tipo catamarán que salen
cada dos horas. Tardan 30 minutos y cuesta unos 1000 CFP cada trayecto.
También hay ferrys más grandes en los que puedes llevar un
coche (si es que has alquilado uno) pero tardan el doble y cuestan lo mismo.
En Moorea hay autobuses públicos que se acercan cada vez que llega
un ferry a recoger a los viajeros. Cobran una tarifa fija de 200 CFP para
ir a cualquier lugar de la isla.
El transporte
público en Tahití y Bora Bora consiste en le truck, grandes
camiones con filas corridas de asientos en la parte de atrás. En
Tahití circulan de Papeete al aeropuerto cada pocos minutos hasta
bastante entrada la noche. El trayecto cuesta 120 CFP hasta que anochece
y a partir de entonces 200 CFP. Le truck también hace recorridos
semicirculares desde Papeete hasta la mitad de la isla, un par de veces
al día en ambas direcciones.
Qué
ver en Tahití
La principal
atracción de Papeete es el paseo marítimo. El boulevard Pomare
se extiende desde el Centro Cultural al muelle de los ferrys a Moorea.
Detrás de la oficina de turismo hay un colorido mercado. En el primer
piso se venden frutas y verduras y en el segundo objetos de artesanía.
Otra atracción importante es el Museo de Perlas de Tahití
cercano al centro Vaima y en el que se exhiben las brillantes perlas negras
de la Polinesia.
En una excursión
de medio día se pueden visitar la tumba de Pomare V el último
rey de Tahití, Arue y Punta Venus, en Mahina, el lugar desde el
que el Capitán James Cook observó el paso de Venus en 1769.
Asimismo el Capitán Blight en su expedición de recolección
de frutos del árbol del pan y el primero de los miembros de la Sociedad
Misionera Londinense también desembarcaron en este área.
La carretera
de 117 km que rodea Tahití tiene también muchos puntos en
los que merece parar. Veintidós kilómetros al este de Papeete
está el Arahoho Blowhole, una formación de lava en la que
la rompen las olas y la espuma sale disparada hacia el cielo. Cerca están
las tres cascadas Tefa'aurumai en una zona muy agradable para pasear. La
pequeña ciudad de Taravao es el punto medio de la isla y un buen
lugar para parar a comer algo. El famoso Museo Gauguin de Tahití
está a 12 km al sur de Taravao. Aunque no hay ninguna pintura de
Gauguin expuesta, algunas de sus tallas en madera si están allí
y hay dos antiguos tikis polinesios en el jardín. Hay un jardín
botánico adjunto al museo. Diez kilómetros al oeste está
el único campo de golf de la Polinesia Francesa.
La parte oeste
de la isla se puede visitar mientras volvemos a Papeete o dejarlo para
otro día si ya estamos cansados. La gran atracción de esta
parte es el Marae Arahurahu en Paea, 22 km antes de llegar a Papeete. Este
antiguo templo ha sido completamente restaurado y durante el Heiva en julio
se vuelven a celebrar en él los antiguos ritos polinesios. En cualquier
otra época del año el templo es totalmente accesible todo
el día. El Museo de Tahití y las isla en Punaauia, a 15 km
de Papeete tiene una excelente colección histórica y cultural.
Hay una preciosa vista de Moorea desde los jardines del museo. Cierra los
lunes.
En Bora
Bora
La fama de
Bora Bora viene de su laguna esmeralda y los erguidos picos que surgen,
rectísimos, de la vegetación de la isla. Las mejores playas
están en Matira Point, el extremo sur de la isla principal, y en
las islas coralinas o motus que rodean la barrera de coral de Bora Bora.
Las excursiones por la laguna en canoa tradicional polinesia son extremadamente
populares y tienen como atracciones estrella el alimentar tiburones o nadar
con mantas raya.
Bora Bora sólo
tiene 32 km de circunferencia y todas las distancias se cubren perfectamente
en bicicleta. Al pasear por la isla verás algunos templos o maraes
pero lo que más llamará tu atención serán las
vistas de las montañas y la laguna. Cambian tan constantemente que
nunca te cansarás de admirarlas. La ciudad principal, Vaitape, en
la costa oeste tiene unos cuantos cafés y tiendas que merecen una
visita. También merece la pena echarle un vistazo a los centros
turísticos de lujo muchos de los cuales están cerca de Matira.
En Moorea
La mayoría
de los hoteles y atracciones turísticas están en la parte
norte de la isla. Los restaurantes y las tiendas se amontonan en Cook´s
Bay y en Tiahura. Los 59 km de la carretera que rodea la isla se pueden
recorrer en autobús, coche de alquiler y los más deportistas
en bicicleta. Una de las pocas colinas está a un kilómetro
al norte del muelle del que salen los ferrys a Vaiare donde la carretera
rodea al hotel Sofitel Ia Ora Resort.
En el interior
desde la bahía de Opunohu, el valle de Opunohu asciende hasta el
centro de la isla. Pasado el colegio de agricultura, a cinco kilómetros
de la costa norte, está una de las zonas más ricas arqueológicamente
de toda la Polinesia con media docena de templos o maraes perfectamente
restaurados. Distribuidos en lo alto de una colina rodeados de enormes
castaños tahitianos, los templos hacen converger el mana o antiguo
poder espiritual. La carretera termina en Belvedere a un kilómetro
del yacimiento arqueológico. Desde aquí tienes una vista
perfecta de toda la costa norte y las montañas del interior de Moorea.
Itinerario
de ejemplo:
día1:
llegada a Papeete; día de descanso en Tahití
día2:
visita al mercado de Papeete y alrededores de la ciudad
día3:
recorrido por carretera alrededor de la isla, visitando el museo Gauguin
día4:
visita al Museo de Tahití y las islas
día5:
vuelo a Bora Bora; descanso en el hotel
día6:
excursión en canoa a la laguna de Bora Bora
día7:
recorrido en bicicleta por Bora Bora
día8:
descanso en la playa o buceo
día9:
descanso en la playa o buceo
día10:
vuelo a Moorea, descanso en el hotel
día11:
excursión en canoa a la laguna de Moorea
día12:
recorrido por Moorea, visitando el valle de Opunohu
día13:
descanso en la playa o buceo
día14:
compras y comida en Cook's Bay o Tiahura
día15:
vuelta a Tahití y vuelo de vuelta a casa
Después
de que anochezca, docenas de camiones con comida, llamados roulottes se
congregan en la plaza de Vaiete cerca de la oficina de turismo de Papeete.
Allí sirven comidas baratas y excelentes hasta bien pasada la medianoche.
Aunque no sirven bebidas alcohólicas, este mercado nocturno tiene
mucho ambiente y siempre está lleno de tahitianos.
Cruzar el centro
de Tahití en un todo terreno es una experiencia emocionante. Desde
la costa norte, la pista sigue el río Papenoo en dirección
sur durante 18 km hasta el Relais de la Maroto, un pequeño hotel
donde se para a comer. Por encima del hotel un túnel de 110 metros
atraviesa las montañas hasta la vertiente sur de la isla. Por 8000
CFP por persona este trayecto es una gran oportunidad para ver el salvaje
interior de la isla, la exuberante vegetación y especies raras de
pájaros.
En Bora Bora
se puede salir a la laguna en canoas con motor a unos sitios concretos
en los que se da de comer a rayas y tiburones. Para los que quieran unirse
a ellos, simplemente con unas gafas y un tubo se puede nadar entre gráciles
rayas e inofensivos tiburones de puntas negras. Emociones intensas por
sólo siete u ocho mil CFP por persona.
Muchos de los
grandes hoteles programan espectáculos de danza tradicional polinesia
un par de noches a la semana, la mayoría de las veces combinados
con un bufé a base de comida polinesia o marisco. Los precios varían
entre 4500 y 7000 CFP por persona e incluyen la cena y el espectáculo.
Los hoteles que organizan estas noches isleñas con más frecuencia
en Tahití son el Sofitel Maeva Beach, el Beachcomber Inter-Continental
y el Sheraton. En Bora Bora acudid al Hotel Bora Bora, el Sofitel Marara
y el Le Maitai Polynesia. Y por último en Moorea, el Sofitel La
Ora, el Beachcomber Inter-Continental y el Sheraton
Moorea Lagoon
En Bora Bora
se puede salir a la laguna en canoas con motor a unos sitios concretos
en los que se da de comer a rayas y tiburones
Tahití
Hay diversos
hostales que ofrecen alojamiento en dormitorios compartidos para mochileros
como el Hostal Teamo, en el Quartier Mission unas manzanas al este del
mercado y el Hotel Victoria en la calle del Comandant Destremeau cerca
de la avenida Bruat. Una cama en una habitación compartida en estos
hostales sale por unos 2000 CFP y tienen cocina a disposición de
los huéspedes. Los dos tienen además habitaciones dobles
por entre 5000 y 7000 CFP.
El más
agradable de los hoteles de precio medio es el Hotel Tiare Tahití,
cercano a la oficina de correos del Boulevard Pomare. Las habitaciones
de la parte oeste son las más tranquilas. La habitación doble
sale por unos 13000 CFP más el 9% de impuestos.
El Sheraton
Hotel Tahití situado entre el aeropuerto y Papeete es el más
moderno de los hoteles de lujo de Tahití. Las vistas de Moorea desde
la piscina son espectaculares y está a tan solo 30 minutos del centro
de Papeete a pie. Tiene 200 habitaciones, todas con terraza, y el precio
de la doble empieza en unos 31000 CFP más impuestos.
Bora Bora
Hay dos pensiones
baratas en la playa de Matira Point: Chez Nono y Chez Robert et Tina. En
las dos una habitación doble con derecho a utilizar la cocina sale
por unos 6000 o 7000 CFP. Además organizan excursiones a la laguna.
Los precios
suben mucho cuando pasamos a la categoría intermedia. El Hotel Matira
en la parte sur de Bora Bora tiene 16 bungalows que miran al mar por unos
precios que van de los 22000 a los 36000 CFP más impuestos. El restaurante
chino del hotel es aceptable.
Los mejores
y más grandes resorts de Bora Bora tienen un precio acorde a su
categoría, un habitación doble que de al jardín sale
por
unos 66000 CFP que suben a los 100000 CFP que cuesta un bungalow sobre
el mar. Dentro de esta categoría está el Hotel Bora Bora,
el primer complejo hotelero de verdadero lujo de la isla inaugurado en
1961. Debido a que se les alimenta regularmente el agua de la excelente
playa del hotel está repleta de pequeños peces.
Moorea
La mayor parte
de los mochileros jóvenes que pasan por la isla se quedan en alguna
de las dos zonas de acampada que hay cerca del Club Med de Moorea. Allí
una parcela en la que montar la tiendas cuesta 1000 CFP por persona, las
camas de los dormitorios 1200 CFP y una habitación doble básica
2500 CFP. Tienen una cocina para los huéspedes y la playa es muy
buena.
Un buen hotel
de precio medio es el Hotel Ibiscus, tiene 29 bungalows adosados con cocina.
En cada uno de ellos pueden dormir hasta tres personas, costando 12000
CFP los que están en el jardín y 14000 los de la playa.
El mejor hotel
de Moorea es el nuevo Sheraton Moorea Lagoon Resort entre Cook's Bay y
Opunohu Bay. Tienen 49 bungalows que cuestan desde 34000 CFP más
impuestos. La playa es más pequeña que las que hay en las
partes este y oeste de isla pero el servicio y la calidad de las instalaciones
son excelentes.
Dónde
comer
La nueva cocina
tahitiana es una combinación de las cocinas asiática y francesa,
utilizando verduras, pescados y mariscos autóctonos. El mahimahi
y el atún son dos elementos muy presentes en esta cocina, mientras
que la carne más común es la de cerdo. Los tubérculos
tahitianos como el taro, la fruta del árbol del pan y la cassava
(tapioca de yuca) se utilizan también en numerosos platos. Entre
los platos más típicos está la fafa, hojas de taro
cocinadas, muy parecidas a las espinacas y el poisson cru, trozos de atún
crudo marinados en crema de coco.
En Papeete
hay numerosos restaurantes franceses, italianos y chinos. La Pizzería
Lou Pescadou en la calle Anne-Marie Javouhey detrás del centro Vaima
tiene unos platos de pasta y pizzas excelentes a un precio muy razonable;
cierra los lunes. Cerca de allí, en el Passage Cardella está
el restaurante L´O a la bouche (cerrado el sábado por la tarde
y los domingos); es un buen restaurante francés con una agradable
decoración new age y precios medios. El restaurante Le Dragon d´Or
es uno de los mejores restaurantes chinos. Está situado cerca del
hotel Le Mandarin en la calle Colette y cierra los lunes.
El restaurante
más famoso de Bora Bora es el Bloody Mary´s en la bahía
de Pofai a un kilómetro del hotel Bora Bora. En un panel de la puerta
hay una lista con los nombre de todas las estrellas y famosos que han ido
a cenar allí. Cierra los lunes.
Moorea tiene
una amplia selección de restaurantes de precio medio, aunque todos
están un poco lejos del Sheraton o el Sofitel. El restaurante Le
Pecheur en Maharepa cerca de la entrada este a Cook´s Bay tiene platos
de pescado y marisco por unos 2200 CFP, cierra los lunes. En la entrada
de Cook´s Bay, el restaurante Alfredo´s es muy recomendable
para los amantes de la pizza y la pasta. En la costa oeste de Moorea, en
Tiahura, cerca del Club Med prueba el restaurante L´Aventure. Cierra
los lunes.
En Bora Bora
se puede salir a la laguna en canoas con motor a unos sitios concretos
en los que se da de comer a rayas y tiburones. El excelente clima, la desinhibida
sexualidad de sus mujeres y la abundancia de comida convirtieron a Tahití
en el verdadero epítome de la isla del Amor.
Atracción
importante es el Museo de Perlas de Tahití cercano al centro Vaima
y en el que se exhiben las brillantes perlas negras de la Polinesia.
Entre los platos
más típicos está la fafa, hojas de taro cocinadas,
muy parecidas a las espinacas y el poisson cru, trozos de atún crudo
marinados en crema de coco. |