| Para
instalar su primer village, Gerard Blitz crea los cimientos de su proyecto
en una pequeña playa desierta en las Baleares: Alcudia. Le resta
alojar a los futuros miembros del Club Med. En tanto, en una lista de fabricantes
de carpas de camping, Blitz selecciona un nombre que le parece simpático: "Trigano
padre e hijo".
El 4 de junio
de 1950, son 300 personas las que inauguran las rudimentarias instalaciones
de este nuevo centro de entretenciones. En el lugar se encuentran una veintena
de “organizadores” que no llevan aún el nombre de G.O.
El programa: deporte, entretención y convivencia. La fiesta del
Club puede comenzar...
En
diciembre de 1950, Marcel Hansenne, periodista de L’Équipe, hace
el primer número del Tridente, pequeño fascículo redactado
para los G.M: “irse dejar todo, abandonar los zapatos lustrados y los cuellos
almidonados, no abrir más un diario, no escuchar más la radio,
decirle adiós a las pesadas convenciones, dejar todo y llegar a
ser otra persona durante dos semanas, lejos de los otros y cerca de aquellos
que han sentido el irresistible deseo de un suave exilio, de un profundo
respiro...
Tomar el tren,
luego el barco, irse lejos y pararse ahí donde todo es diferente.
Y vivir al fin, pero lo que se llama vida, frente al sol, al mar, al viento,
y reír y cantar y pescar y nadar.
El
Club Med ha nacido, y su vida será larga...
Después
de Alcudia llegará Baratti, Corfou, Djerba, tanto nombres míticos
que escribirán la leyenda del Club. Cada año, nuevos villages
aparecerán, a lo largo del Mediterráneo primero, luego mucho
más lejos. Las cimas nevadas de los Alpes, la Polinesia, África,
América del Sur, Asia, serán luego propuestos para saciar
la sed de evasión de los G.M.
Al mismo tiempo
que descubren nuevos soles, los G.M. toman el gusto a los valores del Club
Med: libertad, amabilidad, creatividad.
Asociado a
lo que hace la riqueza del Club, la fórmula de todo incluido, los
deportes a voluntad, una mesa generosa, la fiesta, infraestructura especial
para los niños y sobre todo sus G.O. y sus inimitables jefes de
village, el Club llega a ser un arte de vivir plenamente.
Un arte de
vivir que en el año 2002 como en 1950, conserva toda su magia.
Orgullosos
de su pasado, después de celebrar su cincuenta aniversario, Club
Med inventa las entretenciones del tercer milenio cuyos primeros símbolos
se llaman Club Med World, nuevos villages y mucho más.
La
bella historia continúa...
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